martes, 25 de octubre de 2011

Romance de Otoño. Víctor M. Alonso



Les vieron caminar a la hora del sol triste y hermoso del ocaso, en el momento en que se rompe la recta perfecta del horizonte.


Parecían medir el ritmo de sus pasos calmados, y cuando el cielo se hizo nocturno apenas fueron dos sombras de cabeza gacha en la sombra tenue y terrible de la nada, donde lo obscuro enloquece el rumbo de las aves. Sombras en la sombra, sonido del mar que anuncia pena y silencio de gaviotas en el aire.


Sólo el recuerdo quedaría en la memoria. Su presencia pasaría con el devenir mutante del olor que el mar expele en las noches del otoño y en la madrugada sólo serían un presagio de la mañana.


lunes, 24 de octubre de 2011

Frío. Víctor M. Alonso





Todos los años llega implacable, impuntual y diferente. Adormece el cielo, clava puntos de luz en la noche. Puntos de luz distantes y estáticos, que como clavos oníricos fijan el universo a no se sabe dónde, mientras la gata negra vuelve impertérrita a subir a la mesa y molesta la escritura y mancha con sus deditos la suciedad del teclado. Y yo, que sigo en mis cosas, imagino el frío como una materia agria y transparente donde sumergirse y flotar ingrávido, ligero, como la propia serenidad silenciosa de la noche.

Y en ese escenario extravagante acaricio las siluetas de las montañas al contraluz lunar, como si de tu vientre y tus pechos se tratare; las montañas, que también parecen sujetas, cual móviles gigantes, a la cúpula flexible y estética de la esperanza, de esta apertura de espíritu que libera.



sábado, 22 de octubre de 2011

Palabras Conexas.



El Perseguidor de Cortázar refleja mis pasos, me recuerda a ti y me envuelve en esta sensación de pena, distancia, tristeza.

Es la música que desprenden las palabras del texto quien te huele, como si tu perfume una mañana junto al mar se personificara en este instante. El sabor de tu piel y la gata negra en mi escritorio hacen parecer que lo oscuro de este cuarto fuere incapaz de recuperar su prestancia e inyectar sonidos en las venas que me sostienen.

Hablo de colores, de olores, sensaciones… es todo lo que tengo, lo que queda de un recuento de palabras e historia que nunca he querido hacer.

Un día te hablaré de una caja de roble llena de huesos. He tenido que cargar algunos muertos;  sobre mi espalda cansada,  sobre mi espíritu ebrio de noches sin descanso…pero a todos los he vivido de lleno, con la constancia de un recuerdo diario recurrente.

Así es la vida. Esta noche de música y textos te recuerdo y este vacío que me rompe dentro, como el mar una noche de tormenta, no consigue llenarse. La tristeza, como un perseguidor implacable, no permite que evite el recuerdo de lo imposible.


sábado, 26 de febrero de 2011

Amsterdam ♥ and I am lost...

Amsterdam ♥ and I am lost...

lunes, 19 de julio de 2010

lunes, 7 de diciembre de 2009

LOS ÁNGELES DE AMSTERDAM (primera continuación, tercera parte)


LOS ÁNGELES DE AMSTERDAM (primera continuación, tercera parte)

Cerveza rubia y Bols Gin. Un poema de Dylan Thomas. Charlie Parker suena de fondo, se sobrepone al bullicio de palabras intangibles.

Estoy perdido. Me siento insensible; analogía irónica de lo posible y no posible. Hace frío y la tristeza moja mis vestiduras. Me ofrecen fumar y acepto. Ahora aceptaría cualquier cosa, cualquier compañía. La soledad me cubre de un maquillaje imprescindible que me impide llorar y que encubre un ansia perdida y deseada.

En el hotel he dejado mi sombra. Allí descansa en su honesta transparencia. Yo estoy en esta esquina solitaria.

Con los años el carácter se nos vuelve náufrago que busca una isla desesperadamente. Cualquier yermo trozo de arena nos vale y comemos a dentelladas lo áspero de la tierra.

El espeso humo se sostiene en el aire, como congelado. Me pierdo en los laberintos que forma un espejo en la otra pared, más allá de la imaginación y del recuerdo.

Bebo el contraste de la cerveza y la ginebra; el calor y el frío me endulzan el talante y sonrío mientras una cuadrilla de ángeles fuman kif.

Cierro los ojos y duermo un sueño lejano. Me veo soñando mi sueño mientras un reflejo extraño hace que la escena se repita indefinidamente, infinitamente recurrente.

Víctor M. Alonso
En un lugar de Gran Canaria, 07 de diciembre de 2.009

sábado, 14 de noviembre de 2009

LOS ÁNGELES DE AMSTERDAM (segunda continuación, tercera parte), Víctor M. Alonso



LOS ÁNGELES DE AMSTERDAM (segunda continuación, tercera parte)

Seguíamos viviendo lo que con el paso de los años llamamos LOS ÁNGELES DE AMSTERDAM.

Otro personaje-autor del que evito su nombre (evitamos toda suerte de nombres en el relato), llegó a ver a su madre ingenua e infante, lo que representa a todas luces un artificio y distorsión del tiempo y del espacio.

El reloj en esos momento se detiene, mas no por falta de inercia interna o combustible vital, sino por ironía cronológica y locura.

Cuando aparece en la distancia borrosa de una línea recta una figura que reproduce vitalidad y ya fallecida. Cuando ves a tu propia madre muerta hace años que camina en un lugar en el que jamás con ella coincidiste, en el mal llamado presente temporal. Cuando esa escena no se desarrolla en espacio onírico; es evidente que te has vuelto loco.

Hay que considerar además el agravante de que la figura progenitora se mostró en una época de su vida en que era imposible haber concebido hijo alguno, mucho menos un hijo que le triplica los años.

Hablaba ayer con otro de los coautores y narradores de esta pieza. Estamos seriamente consternados por el estado de salud de nuestro colega, y mucho nos tememos que pronto será carne de psiquiátrico.

Hace unos días recibí un email suyo que más ha contribuido a mi severa preocupación. Dice así:

<
Me siento como un águila real que sobrevuela el aire limpio de invierno de esta ciudad maravillosa.

Espero verte la semana próxima (evito citar día y hora –nota del autor-) en el “Bulldog Energy”; tengo algo realmente importante que hablar contigo.

Saludos, Y >>

Considerando que llevo muerto varias décadas y que fui enterrado y bien enterrado en tierras francesas, comprenderá el lector lo alucinante del escrito que copio. Parece evidente que nuestro amigo ha entrado en un estado de psicosis evidente y que en sus desafueros por reconstruir lo inconstruible ha perdido definitivamente la noción de toda realidad más o menos coherente.

En fin, los dejo y espero que saquen sus propias conclusiones. Ya les contaré del estado de salud de mi amigo, cuando me vea con él la próxima semana.

Víctor M. Alonso Suárez
En un lugar de Gran Canaria, 14 de Noviembre de 2.009

Imagen: https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiZK5CDBm4OamX-aJqlyxH2g1wNwgSdi4_NlRdqng40vbWlFwUKZK_vzm4BTY2Cmx3JhGr7M8aA8ORJKIwfY_DwOBCwHSre4yfzDTeUQlDL_Z6KGVgKFALZ9SeHaiN-xsbn78v0xC0GvQ8/s320/untitled%C3%A7%C2%B4%60.bmp